Publicidad:
La Coctelera

† La Habitación Oscura †

Intenta volar, y las alas crecerán solas...

Categoría: Marea

1 Octubre 2007

"Si te quedas conmigo aquí
sabras que mi palabra
viste de rojo carmesí"
Marea

Aquel día no supe qué hacer. Estaba acorralado, muerto de miedo y lejos, muy lejos de mi casa. Pero será mejor empezar desde el principio.
Estaba sentado frente a mi mesa de estudio, con la mirada perdida en los extraños dibujos de un simbolo maya que había dibujado en la pared. En mi mano sujetaba un boli sin intención alguna de moverlo y justo debajo, unos folios cuadriculados que esperaban a ser rellenados con unos números aparentemente sin sentido. Eran las nueve y media y aún no había acabado los deberes. Un sonido extraño proveniente de mi ventana me hizo despegar la mirada de la pared y dirigirla hacia la derecha. El corazón se me aceleró tan de repente que parecía querer salirse por la boca, lancé mi boli sobre mi cabeza sin querelo y me caí de la silla golpeandome bruscamente la columna contra el suelo. Hice un esfuerzo por levantarme lo mas rapido posible para comprobar que mi vista me había jugado una broma de mal gusto. Dolorido y mareado alcé la mirada hacia la ventana y por poco no me caigo de nuevo al ver que era cierto. Un rostro de mujer joven, con el pelo negro, largo y mojado aguardaba con expresión de sorpresa detrás del cristal. Mi corazón seguía a cien y poco a poco fui acercandome a la ventana con con el miedo y la sorpresa escritos en la cara. A un metro de ella me quedé parado, observando a detalle aquella persona de rostro pálido. Nuestras miradas se cruzaron, y sus ojos de color tierra oscura me hicieron reaccionar de una manera extraña. Me seguí acercando a la ventana y, en una especie de trance, mi mano se colocó sobre la manilla dispuesta a abrir la ventana de par en par. Una vez abierta, la figura delgada de la mujer, que vestía un hermoso vestido blanco de seda, se delizó sobre el marco hasta el interior de mi habitación. Mis ojos solo eran capaces de observarla mientras ella, con sus ojos clavados en los míos, me cogía de la mano para a continuación besarme con una intensidad inimaginable. Sentía como si un fuego helado que partía de mi estómago, se arrastrara a través de todo mi cuerpo hasta explotar finalmente en mi cabeza, produciéndome una sensación entre mareo y placer. Cuando nuestros labios se separaron, me dijo en un susurro casi inperceptible "Ven conmigo, yo te enseñaré tu verdadero lugar". El placer que aún corría por mi cuerpo, no me hizo dudar y se intensificó cuando tiró suavemente de mi mano hacia la ventana y una vez que estábamos los dos juntos de pie en el marco, ella se elevó en el aire haciéndome flotar con ella en el cálido aire del anochecer. Cuando al fin fui capaz de reflexionar sobre lo ocurrido, ya habíamos viajado muy lejos de la ventana de mi cuarto y nos encontrábamos al pie de una cueva inmensa, nuestras manos aún enlazadas y adentrándonos en el agujero negro, aparentemente sin fondo. De repente una exitación, parecida al miedo, pasó por mi cabeza, haciendo que mis piernas no fueran capaz de seguir caminando. La extraña mujer dio una ligera vuelta para mirarme a la cara, y ahora, quizás por la sombra que cubría su cara, ya no parecía tener esa hermosura hipnotizante. De hecho, sus ojos ya no me inspiraban ese placer contínuo, ahora eran de un negro intenso que me hizo congelar la sangre. Su mano ahora tenía una fuerza que anteriormente había ignorado, y tiró de la mía para hacerme caminar. Cuando mis ojos ya no fueron capaz de adaptarse más a aquella creciente oscuridad, sentí que el suelo ya no era solo de piedra, ahora estaba encharcado, por lo que parecía agua espesa. Sentía que cada vez, más sudor y escalofríos recorrían mi espalda mientras mi brazo seguía siendo guiado por delante mía, guiado a algo desconocido, guiado a algo peligroso. El agua había ganado algo de profundidad, por lo que mis tobillos se encontraban sumergidos en ella. Al ver una luz procediente de lo que parecía el techo de aquella cueva, mi corazón se aceleró aún más, sintiendo una leve esperanza de poder salir por fin de aquel horrible lugar. Pero no andaba en lo cierto. La luz procedía efectivamente de el techo, pero cuando me encontré justo debajo de aquel diminuto rayo de luz, comprendí que el agujero no estaba echo para salir. Me di cuenta de que la mujer se había parado, ya no tiraba de mi brazo, lo había soltado. Entonces, entendí. No quería que saliera de allí, quería que viera dónde me encontraba. Sus ojos, ahora con una expresión maléfica, se fijaban en cada movimiento, en cada gota de sudor y en cada parpadeo que realizaba. Mi intuición me hizo mirar al suelo, y ver ese agua, roja. El pánico se apoderaba de mí, mientras de nada me ayudó, divisar al fondo, expuestos a la oscuridad, lo que parecían cuerpos amontonados, bañandos en la misma sangre que cubría mis pies. Mi cuerpo entero se paralizó, y una mano, pálida y humeda, se aferró a mi garganta, cortándome la respiración. "Te dije que te llevaría a tu verdadero lugar... Aquí lo tienes. Pasarás toda una eternidad a mi lado... Y a cambio, me darás tu sangre."

servido por snake sin comentarios compártelo

28 Junio 2007

Permaneces...

"Luego empezaré a coser
tequieros en un papel
y a barrer el querer
con los pelos de un pincel"

Marea

Cada día encontraba mi cama más desecha. Y aún no había encontrado consuelo entre las sábanas cristalinas. Me olvidé de cómo dormir y pasaba las noches vagando por las nubes de mi cuarto. Veía el anochecer caer sobre los tejados de mi ciudad. Ciudad que me abandonó cuando buscaba socorro por sus calles. Y al rato, me parecía, ver el alba, y con el, el comienzo de un nuevo día en el que me enfrentaba al amor perdido. Nadie se dio cuenta de los llantos que derramaba en mi interior. Eso me hizo pensar. Pensar en que no sabía quien me conocía y quien no. Pero nadie parecía querer conocerme.

Seguí derramando sangre mezclada con agua salada sobre folios vacíos pero sellados con tu presencia. Poesías escritas por mis manos ahora se veían amenazadas de desaparecer en los rincones de mi mente. Muchas horas, días y meses traté de averiguar qué debía hacer para dejar de sufrir sin razón. Ningún hechizo fue capaz de calmar mi amargado corazón.

Me ví sumergida en un mundo de olvido y soledad. Y pensar que todo fue por tu culpa... .

Pero ahora lo comprendo. No fuiste tú sino yo quien puso fin a todo. Te olvidé.

Nunca más volveré a llorar por alguien como tú. Ahora no. Soy feliz y con eso me vale. Pero si algún día decides buscar dentro de mi corazón, encontrarás una cicatriz. Cicatriz causada por tí.

servido por snake 3 comentarios compártelo

27 Junio 2007

Seguirán siendo incultos

"En vez de mirar pal cielo
me puse a medir el suelo
que me tocaba de andar"

Marea

Observo como la gente me mira. Intento no molestar a nadie pero la gente se aparta de mí cuando paso a su lado. Hace tiempo ya que me acostumbré a no mirar a nadie a los ojos para no ver su expresión de desprecio. Mis padres no llegaron a enseñarme nunca cómo tratar a los que no son de los nuestros. Ahora, mi labor consiste en enseñarles a mis cinco hermanos menores. Todos los días debo darles de comer de mi ligero sueldo y ahogar mi sufrimiento ante ellos, para así poder educarlos en el poco orgullo que nos queda. Sólo nos queda el no rendirnos. Pero en el fondo tengo miedo, miedo a que algún día mis fuerzas se agoten. A esta hora del día solía ir a la iglesia para rezar en una esquina aislada en la que no molestara. Esperaba que ese alguien, en el que tanta gente deposita su confianza, me ayudara a reprimir mi miedo. Pero cada vez que me arrodillaba ante esa figura de madera, con cara de sufrimiento y las manos y pies ensangrentados, no veía nada más que un pobre mendigo medio muerto que gozaba de la enorme atención que le prestaban miles de personas al día. Conseguí darme cuenta de que esa figura, no podría ayudarme ni aunque quisiera... Ahora, dedico mi tiempo a pensar, pensar en lo que puedo hacer para continuar sin la ayuda de una figura que me diga los pasos que he de dar. Y lo tengo muy claro. Ya no lloro, solo sufro, pero confío en mi mismo y confío en que mis hermanos seguirán mis pasos. No los de un muñeco de madera. Ahora me dirigo hacia la casa antigua en la que vivimos. Con unas barras de pan y un delgado paquete de mantequilla en las manos me adentro en la unica sala habitable y reparto la comida entre todos. De nuevo tengo que irme a trabajar pero no sin antes dejar claras algunas tareas a los mayores para que aprendan a leer. Estaremos marginados de la sociedad. Seremos personas menos valoradas. Pero al menos, tenemos consciencia y cultura. Otros, seguirán siendo incultos, para siempre...

servido por snake sin comentarios compártelo


Sobre mí

Avatar de snake

† La Habitación Oscura †

España
ver perfil »
contacto »
Vivo de los sueños que me inspira la música y la literatura es mi escondite de este mundo perdido y sin salvación. Tengo esperanzas de que algun día la gente se de cuenta de lo que pasa y se dejen guiar por la razón... Si quieres saber algo más tendrás que preguntarme..... † GORA ASKATASUNA †

Fotos

snake madina todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera