Coversaciones I
Conversaciones I
“Ven Ayumen, siéntate.”
“Salud Maestro, ¿se encuentra usted bien?”
“Si hijo, gracias por preguntar. ¿Y tu? ¿Te encuentras bien hoy?”
“Si, Maestro”
Mi nombre es Ayumen y tengo siete años. Mi Maestro me da clases todos los días, como hoy. Me ha contado que arriba, en la superficie de la tierra, no es
igual que aquí. Allí hay mas niños, y las clases no duran el día entero. Aquí sí. Y siempre son iguales. Yo puedo hacer la pregunta que desee, y la clase tratará de ella.
“Bien, ¿qué pregunta deseas hacerme hoy?”
“Pues, Maestro, me gustaría hacerle otra pregunta sobre nuestra existencia.”
“Ya hiciste una la semana pasada, ¿no es así?”
“Sí, pero, aún tengo dudas, y me gustaría preguntarle ¿Porqué no somos iguales que las personas que viven en la superficie del planeta, y qué nos distingue?”
“Vaya, noto que ya eres mayor. Ya no haces las
mismas preguntas que el año pasado. Está bien, trataremos de nuevo el tema de nosotros mismos.”
Una sonrisa se dibujó en mi cara. No solo me había dicho que ya era mayor, sino que me permitiría saber más acerca de nuestro mundo.
“Hace ya mucho tiempo, nuestros antepasados tuvieron que huir de la superficie porque no les quedaba aire que respirar, agua que beber, comida que comer ni misterios que descubrir. Lo habían estropeado casi todo. Sólo les quedaba el interior del
planeta, y los que estaban decididos a llevar una vida más razonable, se reunieron para venir aquí. En bastante poco tiempo, habían poblado gran parte de lo habitable en este ambiente y formaron lo que hoy es, nuestro mundo. El hecho de que hoy en día vuelva a haber gente de nuestra especie en la superficie se debe a que, los pocos que se quedaron atrás, también se reunieron, pero quedaron decididos de reestablecer su entorno creado en la superficie. Les costó mucho más trabajo y tiempo, y aún hoy, hay muy pocas partes habitables y la población es muy escasa. Lo que nos diferencia es tan simple como la
inteligencia. Nosotros hemos aprendido a vivir sin esos complementos mecánicos que ellos necesitan y que terminarán extinguiendo su raza. También nos distingue el hecho de que nosotros, a base de escritos, hemos podido reservar casi todos los conocimientos que existían, y hemos añadido los nuestros. En cambio, ellos seguro que ignoran nuestra existencia, dado que no dejamos rastro alguno, según los escritos de nuestros antepasados.
Pero me olvido la principal diferencia. Ellos tienen algunos sentimientos, que nuestros antepasados también decidieron dejar atrás. Algunos de ellos, los llaman, “ambición” y “egoísmo”.”



Johnny Lomax dijo
Toma! ¿Dónde está ese mundo? ¿Bajo el magma?
Saludos.
7 Octubre 2007 | 03:05 PM